POLÍTICA

Ministro justifica el incidente y comisión pregunta qué oculta el Polígono 7


El Gobierno negó que se hubiese producido un secuestro. Los miembros del Tribunal Internacional de la Madre Tierra relataron que un policía les sugirió salir caminando y abandonar sus autos. Los ambientalistas y Romero tuvieron un acercamiento anoche

El ministro dijo que los dirigentes del Conisur se sintieron agredidos porque no les consultaron. Foto: APG NOTICIAS
Escuchar el artículo   Publicidad Pausar Lectura

21/08/2018

El bloqueo y la retención de la caravana de vehículos de la comisión del Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza en Isinuta, el domingo, fueron justificados ayer en la mañana por el ministro de Gobierno, Carlos Romero, quien dijo que el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) es un territorio que se maneja de forma autónoma y que los ambientalistas debían coordinar con los dirigentes legalmente reconocidos. Ayer, en una rueda de prensa, los visitantes internacionales cuestionaron a los dirigentes esta restricción.

“Es territorio indígena, el Estado lo ha titulado como territorio indígena, entonces tienen que coordinar con sus representantes dirigenciales, sus representantes legales. Yo no puedo pues condenar que los dirigentes indígenas denuncien que nadie ha coordinado con ellos”, argumentó el ministro Romero, a su turno.

Pero en horas de la tarde, los tres emisarios internacionales relataron las difíciles condiciones que pasaron el domingo por más de seis horas y dijeron que ellos recibieron una invitación oficial de Jacinto Noza y Emilio Vilche, y que estos mismos dirigentes desconocieron la nota cuando estuvieron retenidos.



“Nos bloquearon a la entrada y luego nos impidieron retirarnos, no pudimos retirarnos, ese es un punto real y cierto. Entonces, qué ocultan, por qué no hay cómo entrar a conocer la realidad del Polígono 7, me gustaría tener alguna información y voy a solicitar al ministro”, relató Alberto Acosta, representante de Ecuador en esta comisión ambientalista.

Pero el ingreso al Consejo Indígena del Sur (Conisur) siempre fue restringido incluso a los medios de comunicación del país. En julio de 2017, un equipo de periodistas de EL DEBER fue impedido de ingresar al parque y retenido en Isinuta bajo amenazas de los dirigentes. El martes de la semana pasada otro periodista de esta misma casa fue retenido, amenazado y expulsado en Nueva Aroma.

Otra misión institucional, conformada por asambleístas y periodistas de Cochabamba, tuvo los mismos problemas en agosto del año pasado, cuando los retuvieron en Isinuta.

Ayer, en contacto telefónico, el dirigente Jacinto Noza admitió la existencia de cocales en el Polígono 7 y dijo que esas plantaciones son reconocidas por la vigente Ley de la Coca.



“En el Polígono 7, no le puedo dar un dato exacto, no le puedo mentir, existen cocales desde hace mucho tiempo. La producción cocalera en el Polígono 7 tiene sus límites, está en la Ley de Coca que tienen”, dijo el dirigente a través de radio Panamericana.

Para los opositores, esa es la verdadera razón por la cual los dirigentes impiden el ingreso de cualquier persona ajena a los colonos del Polígono 7.

El cerco “dejó en evidencia ante la comunidad internacional la destrucción que se está realizando en el Tipnis con la expansión de cultivos de coca ilegal y de los productores de la coca excedentaria, que actúan amparados por el Gobierno”, reprochó el senador Óscar Ortiz.

Caminando

Dos de los miembros de la misión, el ecuatoriano Alberto Acosta y el argentino Enrique Viale, relataron cómo fueron retenidos pese a que ellos estaban dispuestos a dar la vuelta e irse sin ingresar a Polígono 7.



Había un ambiente hostil, no querían hablar y no dejaban pasar, intenté hablar con la persona de más edad tratando de establecer un diálogo con la persona que dirigía a ese grupo de ciudadanos que estaban apostados en el puente, nos dijeron ‘tenemos que esperar a los dirigentes’, fueron 15 minutos, luego media hora y luego supimos que no iban a venir”, contó Viale.

Acosta también se refirió al caso y recordó que unas 50 personas bloquearon los dos lados y por eso ellos no podían avanzar ni retroceder porque buses grandes impedían el paso. Dijo que un policía apareció después de estar tres horas a la intemperie y les dijo que él no podía hacer nada. “Nos sugirió que abandonemos los autos y salir a pie. Luego llegó un coronel y un exsenador, creo que de nombre Julio Salazar, y que fueron los que entraron a parlamentar y discutir con los del puente (los campesinos que bloqueaban)”.

Acosta percibió una evidente división entre los indígenas del parque y los colonos cocaleros por la forma cómo se referían a ellos y cómo tomaban el problema de la presencia del grupo.

El ministro

Ayer en la mañana, Romero lanzó duras críticas a la representatividad de la misión conformada por Alberto Acosta, Shanon Biggs, Enrique Viale y Hana Begovick, a quienes calificó como parte de una ONG y dijo que el Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza en realidad pertenece a una organización no gubernamental denominada The Global Alliance the Rigth for Nature y los calificó de “turistas”.

En la noche, y después de una reunión con los delegados, Romero dijo que son “ambientalistas de buena fe” y que su informe no tendrá fuerza coercitiva.



 




Notas Relacionadas



En esta nota