ESCENAS

Los festivales quieren seguir siendo el semillero de los músicos


La UPSA, la Utepsa y el colegio Marista han vuelto a dar vida a una tradición entre la juventud roquera. Son actividades alternativas para conocer a los nuevos talentos que están ávidos por mostrarse y crecer


En 2019 participaron 23 bandas de colegios y universidades de Santa Cruz. FOTOS: EL DEBER
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17/09/2019

Hubo un tiempo en que la juventud cruceña se reunía en torno al rock y sus diversos subgéneros (cercanos, incluso, al pop) en festivales que fueron semillero de artistas que hoy siguen siendo recordados. Desde los años 70 se organizaban concursos de música moderna, pero fue en los 80 y 90 que se los vivió con mayor fuerza.

Actualmente se desarrollan tres festivales que son una prueba de la vitalidad del género. “Para los músicos eran una plataforma y una competencia que duraba un año y empezaba en el colegio Franco Boliviano con el Festival de Música de Todos los Tiempos.

Luego, en el Marista con el Festival de Música Latina; La Salle tenía el Festival de Música Moderna, también había el de la Canción mensaje, la Canción del ayer y terminaba con el Festival de Música Inédita”, explica Gunther von Landwust. K-OZ, la banda que lideraba Von Landwust, surgió del segundo Festival de Música inédita, que fue ganado por el colegio Alemán.



El premio incluía la grabación de un casete de cuatro canciones, que luego se convirtió en un disco de 10 temas editado por Discolandia. Marco Justiniano rememora cuando cursaba el 1° medio del colegio Enrique Finot, junto con Mario Chávez, Jorge Nazra y otros compañeros, con quienes decidió formar una banda en 1988 y participar del Festival de Música Latina del Marista. En ese tiempo, en el concurso participaban solo las promociones, pero los muchachos rompieron las normas y propiciaron que el festival se abra a otros ciclos.

Hace cinco años, el Festival de Música Latina del Marista se reactivó y es uno de los eventos que se convierte en palestra para los nuevos talentos, junto al Festival U Rock, que organiza la UPSA, y el Intercolegial de Música Utepsa.

“Los festivales intercolegiales son buenos semilleros. Cada año hay más chicos que quieren demostrar su creatividad y estas son las actividades adecuadas para hacerlo. Necesitamos crear espacios para jóvenes porque, cuando llegan a cierta edad, las opciones giran en torno al alcohol. Los públicos de los festivales son un público en general”, menciona Ronaldo Vaca Pereira, que forma parte de la organización del festival de la Utepsa.

“Para un chico con talento es una gran oportunidad poder demostrarlo frente a un público en un evento masivo, con buenas condiciones técnicas y de producción. Cuando les presenté el proyecto a la UPSA parecía que no encajaría. Pero el festival ha crecido desde 2011 y hemos agregado a los colegios. El apoyo de la familia es fundamental para cada músico”, indica Fernando Ascarrunz, coordinador del U Rock.





 




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