IGLESIA

Conozca los milagros de Nazaria en Bolivia y que la convertirán en santa


Este domingo será canonizada por el papa Francisco. Una delegación de Bolivia, a la cabeza del cardenal, parte este viernes rumbo a Roma

Un retrato de la hermana Nazaria
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Hace 4 días

Francisco canonizará el domingo a la beata Nazaria Ignacia, junto al arzobispo salvadoreño Óscar Romero, emblema de una iglesia comprometida con los pobres y al papa italiano Pablo VI.

Nazaria desarrolló gran parte de su apostolado en Bolivia y fundó las Misioneras Pontificias, hoy las Misioneras Cruzadas de la Iglesia, una congregación religiosa que hoy sigue prestando servicio en el país. 

Los milagros

"La población orureña y del mundo es testigo de los varios milagros realizados por el Señor mediante la intercesión de la Madre Nazaria Ignacia", relató la hermana Ana Maria Gutierrez, Misionera Cruzada de la Iglesia.

Uno de los más conocidos e inexplicables científicamente es la recuperación en la salud de la hermana María Victoria Azuara, hecho que fue presentado como una de las varias pruebas de su prodigiosa virtud, ya que tras una rigurosa investigación que duró varios años, el Vaticano reconoció este suceso como un milagro.

El fenómeno milagroso de Nazaria Ignacia que se manifestó en la hermana Azuara, Misionera Cruzada de la Iglesia, originaria de España, que vivió cumpliendo su misión en Bolivia durante algo más de 40 años y que actualmente tiene aproximadamente 90 años se presentó en octubre del año 2010.

En ese año, una de sus sobrinas llegó a visitarla de España, con quien viajó desde Cochabamba para visitar los departamentos que se encontraban en la altura, fue entonces que al llegar al sector del lago Titicaca en La Paz, la hermana se puso mal siendo llevada de emergencia al hospital.

Azuara, fue diagnosticada con un derrame cerebral, perdió completamente el habla y la coordinación en sus habilidades motrices, en el centro médico los especialistas indican que ella debía ser intervenida quirúrgicamente de manera inmediata porque presentaba un coágulo en la cabeza.

Al anoticiarse, las hermanas de la congregación de todo el país la encomendaron y rezaron por ella, pidiendo por la intercesión de la Madre Nazaria Ignacia para su recuperación, orando con mucha fe durante algo más de 10 días.

La hermana que se encontraba muy delicada, en contra de las órdenes médicas fue llevada hasta Cochabamba, ella permaneció durante algunos días en el hospital preparándola para la operación, en este tiempo fue que las Misioneras, con gran fe en Dios y la Madre Nazaria Ignacia, no pararon de orar por su mejora. La hermana, paulatinamente fue mejorando milagrosamente el habla y la coordinación, volviendo a desenvolverse de manera normal, aunque ella no recordaba nada cuando sufrió esta afección.

Los especialistas al ver esta recuperación volvieron a realizar varios exámenes a la religiosa Azuara para saber el porqué de su sorprendente rehabilitación, pero los médicos no logran comprender este hecho, certificando así que el coágulo seguía en el cerebro aunque se desconocía cómo ella había mejorado sin sufrir ninguna secuela, determinándose esto como un milagro.

Azuara, luego de un tiempo retornó a España, donde nuevamente fue sometida a varios estudios, coincidiendo el diagnóstico con los exámenes realizados por los médicos bolivianos. 

Hoy en día la hermana Azuda sigue con vida y aun con este coágulo en el cerebro. A Dios gracias será testigo de la Canonización de la Madre Nazaria.

Cuando la hermana se recuperó, indicó que solo la Madre Nazaria Ignacia y el Señor podían haberla ayudado ante la situación tan grave que le tocó, siendo ella un milagro viviente.

La historia de Nazaria

Nació en Madrid, España, la cuarta hija melliza de 11 hermanos, 10 de enero de 1889

Llegó a Oruro, a los 23 años como hermanita de los Ancianos Desamparados, año 1912.

Fundó la Congregación religiosa diocesana de las Hermanas Misioneras de la Cruzada Pontificia, hoy Misioneras Cruzadas de la Iglesia, 12 de febrero del año 1927.

Falleció en Buenos Aires, Argentina a la edad de 54 años, el 6 de julio del año 1943.

El Papa Juan Pablo II decreta su heroicidad, el 1 de septiembre del año 1988.

Fue beatificada por Juan Pablo II en Roma, el 27 de septiembre del año 1992.



 




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