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La muerte de Alan García suscita críticas contra la Fiscalía de Perú


Miles de personas llegaron hasta la ‘Casa del pueblo’, la sede del APRA, para rendirle honores al dos veces mandatario peruano. “Ya basta de tanta persecución malvada”, dijo el cardenal Juan Luis Cipriani


Simpatizantes del APRA, el partido de Alan García, desfilaron ante su féretro, en la capital limeña. Foto: EFE
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19/04/2019

El suicidio del ex presidente peruano Alan García, cuyo cuerpo era velado ayer en la sede de su partido, divide al país y suscita críticas contra la Fiscalía por su política de pedir prisiones preventivas a los investigados por el escándalo de corrupción de la brasileña Odebrecht.

Escenas de dolor y congoja de los militantes se multiplicaron desde tempranas horas en la ‘Casa Del Pueblo’, donde miles de personas desfilaron ordenadamente frente al féretro de García para rendir homenaje al dos veces presidente peruano.

Los simpatizantes pugnaban por tocar el ataúd, cubierto por una bandera peruana y otra de la formación socialdemócrata Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA). Signo de estos tiempos: apenas lo tocaban se tomaron selfis junto a él.



El velatorio se prolongará hasta hoy, luego el cuerpo de García, de 69 años, será incinerado en un cementerio de Lima, informó el dirigente aprista, Omar Quesada. 

García falleció el miércoles en un hospital de Lima tras dispararse un tiro en la cabeza cuando la Policía judicial iba a detenerlo por 10 días por un caso de presunto lavado de activos ligado a Odebrecht.  

La familia de García, quien tuvo una azarosa vida privada con seis hijos de tres relaciones distintas, no aceptó la presencia de ningún representante oficial ni corona mortuoria de las autoridades.  

El partido atribuye el suicidio de García a un acoso de sectores de la prensa y de la Fiscalía especial LavaJato/Odebrecht con respaldo del presidente actual, Martín Vizcarra. 



El Ministerio Público abrió una investigación contra los dos fiscales que participaron en la detención de García que desencadenó el suicidio.

Por el escándalo de Odebrecht en Perú también están siendo investigados los exmandatarios Alejandro Toledo (2001-2006), Ollanta Humala (2011-2016) y Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), bajo detención preliminar. 

Carla García, la hija mayor del fallecido expresidente, reivindicó el honor de su padre y dijo que la verdad se abrirá paso para demostrar su honestidad.

“Son momentos difíciles en los que siento mucha tristeza, pero me acompañan la dignidad y las lecciones de vida que me dio. Lo despido muy orgullosa de ser la hija de Alan. La verdad se abrirá paso”, escribió Carla García en su cuenta de Twitter.

Orden judicial



Antes de emitirse la orden de detención, García había declarado el martes que no se asilaría ni escondería, en tácita alusión al frustrado asilo que pidió a Uruguay en diciembre. Tampoco podía salir del país por una orden judicial.

Ahora se había ordenado detener a García tras recoger nuevos elementos que permitían a la Fiscalía imputarle el delito de ser “jefe de una organización criminal”. 

García estaba bajo la lupa de la justicia por supuestos sobornos pagados por Odebrecht para obtener un contrato de construcción para el metro de Lima durante su segundo mandato.

La Fiscalía recabó indicios de que el exsecretario de la Presidencia de García, Luis Nava, recibió 4,8 millones de dólares de la constructora Odebrecht. Los investigadores sospechan que este actuó como su testaferro, especulación que ambos negaron.



 




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